Reactivación del mercado de la compra venta de empresas.
La mayoría de las firmas que nos dedicamos al corporate coincidimos en
el repunte de la actividad de fusiones y adquisiciones de empresas (M&A por
sus siglas en ingles), y tanto a un nivel europeo como en España.
Llana Consultores, que desarrolla esta área de negocios desde hace casi
30 años, lo que le otorga un liderazgo indiscutible de transacciones en la
región y las colindantes, con operaciones de todos los tamaños, entiende que
esta reactivación responde, fundamentalmente, a la salida de la crisis de estos
últimos años.
A pesar de la caída de los múltiplos y ebitdas, que intervienen como
factor en las bases de valoración, en los últimos dos años en Llana hemos
cerrado 14 operaciones por un valor superior a los 60 millones de euros. Y esta
cifra todo hace pensar que se multiplicará en los próximos años, a causa del
mejoramiento de resultados y balances de las empresas.
Lo que no conviene es dejar para el último momento una decisión de
desinversión o inversión. Todo este tipo de procesos implican un trabajo de
varios meses y, sin ninguna duda, “lo ideal” es preparar con tiempo suficiente
la empresa a vender (no menos de un año antes), pues siempre hay procesos
mejorables y adaptaciones internas que luego puedan favorecer e incrementar el
precio.
Durante el año pasado, la comunidad de inversores coincidió en
considerarlo un punto de inflexión, y aun así ya se hicieron numerosas
operaciones (en financiero e inmobiliario), y este año estamos ya viendo más
operaciones, en operaciones relacionadas con la consolidación de sectores, y
reestructuración de otros, como el industrial y también en compañías que buscan
y necesitan más tamaño.
Las operaciones más significativas en los últimos 18 meses fueron de
fondos extranjeros invirtiendo, tanto en carteras de crédito como activos
adjudicados a bancos, pero el inversor español la tendencia (que esperamos
continúe) se está centrando en nuevos negocios, focalizando en servicios,
distribución y compañías industriales.
Por otra parte, ha sido una buena noticia el lanzamiento el año pasado de los fondos Ico, de incubación para financiar la creación de empresas, donde también se incluyen los fondos que intervienen en las etapas más iniciales de creación de las empresas, todo ello en línea de éxito con esquemas ya desarrollados en EEUU, Reino Unido e Israel